¿Son los coches eléctricos efectivamente más respetuosos para el medio ambiente?
Un coche eléctrico, no emite gases a la atmosfera. Por lo tanto, su uso directo no tiene impacto ambiental sobre nuestra atmósfera. Por otra parte, la energía necesaria para cargar las baterías del coche proviene de la red eléctrica lo cual implica que las emisiones equivalentes de CO2 dependen de las fuentes suministradoras de energía eléctrica. Tomando como referencia el mix de generación en España (390 g CO2/kWh en el 2008), las emisiones de CO2 de un vehículo eléctrico (unos 15 kWh/100 km) se situarían en los 50-60 g CO2/km, cifra bastante inferior a la de cualquier vehículo de gasolina o gasoil a la venta en nuestro mercado.
El paulatino incremento en la participación de las fuentes de energía renovables respecto del total, según las políticas energéticas impulsadas por el gobierno, permitirán reducir progresivamente esas emisiones equivalentes en el futuro.
¿Puede colapsar la implantación del vehículo eléctrico nuestra red eléctrica en el futuro?
Evidentemente, la progresiva implantación del vehículo eléctrico supondrá un consumo de electricidad creciente. No obstante el impacto en la demanda eléctrica viene matizado por las siguientes argumentaciones:
- La implantación del vehículo eléctrico, así como de los vehículos híbridos enchufables será progresiva a medida que aparezcan nuevos modelos, se reduzcan los precios y se amplíe la infraestructura de recarga. Las previsiones de consumo energético del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, contemplan la introducción de hasta 2,5 millones de vehículos eléctricos (0,5 millones de eléctricos y 2 millones de híbridos) hasta el 2020. Dicho volumen supondría un consumo de sólo un 1% de la demanda eléctrica total, según las estimaciones del Gobierno.
- La implantación del vehículo eléctrico fomentará la recarga en horas nocturnas u horas valle mediante tarifas más baratas. Así mismo, se prevén nuevas posibilidades de interacción con la red eléctrica gracias al desarrollo de las redes “Smart-grid” o "Vehicle-to-grid". Las “Smart-grids” (o redes de distribución de energía eléctrica "inteligente") utilizan la tecnología informática para optimizar la producción y la distribución de electricidad con el fin de equilibrar mejor la oferta y la demanda entre productores y consumidores. El término de red inteligente se asocia a menudo con el concepto de medidores inteligentes, capaces de ofrecer una facturación detallada por franjas horarias lo que permitiría a los consumidores no solo el elegir las mejores tarifas de entre las diferentes empresas eléctricas, sino también discernir entre las horas de consumo, lo que permitiría un mejor uso de la red. Este sistema también permitiría mapear con más precisión el consumo, anticipar mejor las necesidades futuras a nivel local e incluso admitiría el flujo de energía bidireccional, permitiendo a la red obtener energía de las baterías en momentos de demanda elevada.
La tecnología "Vehicle-to-grid" (o V2G) permite a los automóviles comunicarse con la red eléctrica, conocer el estado de la misma, ajustar su tasa de consumo e incluso vender energía almacenada en las baterías a la red, si fuera necesario, en función de la necesidades puntuales de demanda eléctrica en la misma.
¿Cuál es la autonomía de los coches eléctricos?
La autonomía de los vehículos eléctricos actuales oscila (para el caso de los automóviles) entre los 120 y los 200 km aproximadamente. No obstante, dicho valor depende de diversos factores como por ejemplo el estilo de conducción, las condiciones del tráfico, el tipo de vía o el uso de dispositivos que requieran energía adicional (climatizador, etc.). Dicha autonomía resulta suficiente para las necesidades diarias de la gran mayoría de conductores.
Los vehículos híbridos enchufables obtienen autonomías mayores y equiparables a las de los vehículos tradicionales gracias al apoyo de motores de combustión funcionando como generadores eléctricos cuando las baterías no tienen suficiente carga. En modo puramente eléctrico su autonomía es menor, alcanzando los 80-90 km.
El avance en el desarrollo de las baterías permitirá en los próximos años aumentar ostensiblemente la autonomía de todo tipo de vehículos eléctricos.
¿Cuándo habrá una infraestructura de carga suficiente para los vehículos eléctricos?
Actualmente existen ya en España unos 250 puntos de recarga de vehículos eléctricos. La infraestructura de recarga se ampliará progresivamente en los próximos años gracias a iniciativas públicas y privadas.
El Plan Integral del Vehículo Eléctrico prevé que existan -en el horizonte del 2014- 62.000 puntos de recarga en domicilios particulares; 263.000 puntos en aparcamientos de flotas; 12.150 en aparcamientos públicos, y 6.200 en vías públicas. Se prevé igualmente instalar a partir del 2011 un punto de carga rápida por cada 400 puntos de carga de vehículos particulares, por lo que en el horizonte 2014 se alcanzarían 160 estaciones.
Para obtener más información, recomendamos visitar las siguientes webs:
¿Cuánto tiempo cuesta cargar un coche eléctrico?
El tiempo de carga de las baterías depende de la capacidad de las mismas, de la potencia suministrable por la instalación de carga y de la potencia admisible por el sistema eléctrico del vehículo, ya que actualmente no todas las instalaciones de carga son iguales ni todos los vehículos tienen las mismas baterías. A título informativo podemos decir que los tiempos de carga para automóviles oscilan entre unas decenas de minutos para los puntos de recarga y automóviles preparados para la carga ultra-rápida (400V, DC) y unas 10 horas si lo conectamos a un punto de suministro equiparable a un enchufe doméstico (230V, 10A, AC).

¿Es rentable un coche eléctrico?
Esta es la gran pregunta que todos los potenciales usuarios se hacen. No obstante, la respuesta universal no existe ya que la rentabilidad depende de muchos factores y en última instancia del uso que cada usuario vaya a hacer con su vehículo. Actualmente el coste de adquisición de los coches eléctricos es notablemente mayor que el de los coches “tradicionales”, pero hay que tener en cuenta las siguientes matizaciones:
- Los gobiernos ofrecen subvenciones por la compra de coches eléctricos. En el caso de España, dichas subvenciones llegan a 6000€ según Real Decreto 648/2011 del 9 de Mayo del 2011.
- Los vehículos eléctricos disponen de exención en el pago del Impuesto de matriculación.
- Los vehículos eléctricos disponen de una bonificación del 75% en el impuesto anual de circulación.
- Los vehículos eléctricos disponen de zonas de aparcamiento exclusivas y gratuitas en muchas ciudades españolas.
- El coste energético de uso de un automóvil totalmente eléctrico puede cuantificarse (a título orientativo) en 1,5€/100km frente a los 7€/100km (como mínimo) para un automóvil con motor de combustión. Todo ello sin emitir de manera directa CO2 y siendo más silencioso. Considerando los tiempos de recarga y el coste de la electricidad, lo óptimo es recargar el coche en los momentos de horas valle de la curva eléctrica, preferiblemente por la noche (entre las 23:00 y las 07:00 de la mañana). Además del menor coste de la electricidad, la carga nocturna favorece la gestión del sistema eléctrico y la mayor incorporación de energías renovables.
- El mantenimiento de un automóvil eléctrico resulta más asequible debido a la ausencia de transmisiones mecánicas y a que los motores eléctricos no requieren el cambio periódico de lubricantes, filtros, etc. La vida útil y el coste de las baterías depende de cada vehículo, pero normalmente están preparadas para ofrecer entre 1000 y 3000 ciclos de carga completos (el equivalente a más de 150000km para el caso de los automóviles) conservando su rendimiento. A partir de entonces la batería no deja de funcionar, simplemente va perdiendo capacidad de carga y la autonomía sería menor.
- La conjunción entre la tendencia ascendente en los precios de los combustibles unido al abaratamiento del coste de las baterías ofreciendo una densidad energética cada vez mayor auguran un escenario favorable a medio plazo para compensar el sobrecoste de adquisición de un vehículo eléctrico.
- El transporte eléctrico constituye una de las bases de un nuevo concepto de movilidad urbana sostenible que consiste en integrar las redes de transporte público con iniciativas como el “electric car-sharing” (alquiler temporal de coches eléctricos) incrementando las áreas de cobertura del servicio y aportando mayor comodidad a los usuarios.
Por último, señalar que el coche eléctrico es una apuesta de futuro y de respeto al medio ambiente. Para muchos ciudadanos un coche eléctrico no resulta rentable actualmente desde criterios puramente económicos, pero cada usuario debe valorar, en la medida de lo posible, la importancia de contribuir individualmente al cuidado del medio ambiente.
¿Qué vehículos eléctricos hay o van a llegar a nuestro mercado?
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